
Fiestas Clandestinas en Tulum, Nuevo Negocio Jugoso
Tulum, Q. Roo. Enero 21 de 2021. Empresarios de Tulum, exclusivo destino turístico del Caribe Mexicano, ante las limitaciones económicas y sociales provocadas por la pandemia del COVID-19 han logrado crear un nuevo concepto de diversión que está generando excelentes ganancias a pesar de las condicionantes en materia de salud.
Aunque el paradisiaco destino auto denominado Eco Chic por los empresarios se vende como un lugar para el descanso, en la tranquilidad de la naturaleza, empresarios locales y extranjeros lo comercializan como un centro de eventos exclusivos para realizar todo tipo de fiestas sin importar las condiciones por las que atraviesa el mundo.
Desde finales del año 2020, la organización de fiestas clandestinas se ha convertido en un jugoso negocio para los organizadores, quienes promocionan en las redes sociales sus eventos privados con altos precios, los cuales incluyen la transportación discreta del hotel al lugar del evento, el cual es un espacio oculto en la selva del municipio de Tulum.
Las autoridades del municipio y estatales se declaran imposibilitadas para frenar este fenómeno por el cual, cientos de personas llegan a los exclusivos hoteles donde son citados por los organizadores y trasladados en varios vehículos que los llevan y regresan a su fiesta; los turistas que contratan el servicio desconocen la ubicación del lugar, el cual por lo regular es un lugar donde no llega la señal de la telefonía, para evitar la localización del evento en tiempo real y con eso prevenir la intervención de las autoridades.
Los turistas, conscientes de que participarán un evento clandestino, condición que le agrega emoción y mayor precio a la fiesta, pagan entre 400 y hasta 10 mil dólares por participar en uno de estos eventos de música electrónica amenizada por alguno de los DJ de fama mundial, sin importar los riesgos a su seguridad personal y la salud que implica la presencia del virus del SARS-COVID-2, que en últimas fechas se ha extendido en el estado de Quintana Roo.
Las llamadas “Jungle Party” o “Secret Location” están teniendo gran éxito en Tulum, a pesar de que el semáforo epidemiológico esta en amarillo, el cual prohíbe eventos masivos y festivales, así como el aforo máximo de 60% en restaurantes con un horario máximo de una de la madrugada, así como el uso obligatorio de cubre bocas, disposiciones que son ignoradas por completo por organizadores y participantes, situación que también sucede, con menor frecuencia, en los establecimientos de la zona costera los cuales disfrazan como comidas y reuniones de amigos, lo cual ha provocado que la Secretaría de Finanzas y Planeación estatal (SEFIPLAN) haya impuesto multas por casi un millón y medios de pesos a negocios Taboo, Rosa Negra, Gitano, Nomade, Tantra, Bagatelle, Vagalume, Itzik.
El nuevo nicho de oportunidad empresarial en Tulum está dejando millonarias ganancias a los empresarios que organizan las fiestas clandestinas, quienes, por las características del negocio, evitan pago de impuestos, derechos, al igual que incumplen con las medidas de seguridad que requieren las grandes reuniones de gente, exponiendo también a los trabajadores que hospedan a los turistas, los transportan y atienden durante estas fiestas, mientras las autoridades municipales y estatales se declaran insuficientes para evitar estos abusos, las cervecerías, los distribuidores de licores, de refrescos y demás proveedores, siguen surtiendo sus productos para satisfacer las necesidades de los visitantes de alto poder económico que visitan Tulum para liberar sus pasiones.

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