LA POLÍTICA EN TIEMPOS DE MORENA (3)

LA POLÍTICA EN TIEMPOS DE MORENA (3)

Eduardo J. Lara Peniche

En las dos primeras partes de este análisis hablamos de la fundación de morena como partido político y sus dos primeras participaciones electorales, así como las primeras reacciones de los partidos políticos de siempre y el incipiente éxodo de grises actores políticos en Quintana Roo, quienes ante la falta de experiencia política y organización electoral fueron víctimas de la ambición de personajes ambiciosos y rapaces.

Ésta tercera entrega abordará el análisis del proceso electoral 2018, mismo por el cual, el creador y líder moral del movimiento de regeneración nacional, Andrés Manuel López Obrador, logró alcanzar el tan anhelado cargo de Presidente de la Nación y con él muchos personajes indeseables para el pueblo, pero muy útiles para lograr el triunfo electoral y la implementación de la llamada Cuarta Transformación.

Mientras que, en 2015, morena logró el 8% de la votación nacional y con eso ocupar 35 espacios en la Cámara de Diputados, colocándose en el cuarto lugar de preferencias electoral, en 2016 de los doce estados que tuvieron elección local, en siete de ellos ganó el PAN, superando por primera vez al PRI, que solo ganó 5 estados, mientras morena, a pesar de no lograr ninguna gubernatura, consolidó su cuarto logar en las preferencias electorales.

Por resultado electoral de 2016 los analistas políticos observar que las condiciones políticas del país están cambiando como nunca, el hartazgo ciudadano, la pauperación y los abusos y descaro de los funcionarios públicos de todos los niveles había llegado a límites que provocaron una movilización electoral atípica, situación que prendió alarma en los partidos políticos, principalmente por al avance firme de ese pueblo harto de ser objeto de burlas, humillación y explotación, esa misma población que se había refugiado en la esperanza de México, morena, confiando ciegamente en su líder, Andrés Manuel López Obrador.

El proceso electoral de 2016 arrojó resultados muy reveladores, el PRI estaba en una seria crisis, los famosos “cuadros” políticos habían dejado de existir y en su lugar la juniorcracia se había apoderado del partido, despreciando a personajes de valía para imponer a jóvenes inexpertos, caprichosos, sin conocimientos y mucho menos sensibilidad política para atender las demandas de la sociedad, condición que el PAN supo aprovechar para ganar terreno, pero por su paradigma empresarial-clerical no logró convencer a la población que, ante el hartazgo de los excesos de los priistas, le habían dado su voto, por su parte, el PRD no lograba recuperarse del duro golpe que representó la salida de Andrés Manuel López Obrador, quien se llevó la simpatía, el cariño y la fuerza social que los Chuchos derrocharon al perder el piso y creer que el partido era de su propiedad.

Aunque los resultados estatales no favorecieron a morena, el hecho de mantener el cuarto lugar en las preferencias electorales mantuvo y acrecentó el entusiasmo de los militantes y simpatizantes, a pesar de haber recibido los primeros golpes electorales al tener que recibir como candidatos externos, quienes no eran más que perredistas trasnochados que habían despreciado la invitación de López Obrador para fundar morena, así como priistas fracasados que vieron, en la inexperiencia de los militantes de morena, la oportunidad de servirse con el cucharon más grande las candidaturas y los cargos directivos de mayor importancia en cada uno de los estados donde hubo elección.

Mientras los perredistas arrepentidos y los priistas fracasados amarraban aparejos en el gran barco de morena, militantes que, con tiempo, recursos y corazón, pagaron la construcción de SU PARTIDO, iban siendo relegados en las estructuras municipales y estatales del novel partido, mismos que confiaban en los dirigentes del Comité Ejecutivo Nacional, que en ningún momento se preocupó por dar formación y capacitación política y electoral a las famosas bases o fuerzas vivas del partido, situación que los mismos perredistas y priistas aprovecharon para ampliar el abordaje del trasatlántico en que se estaba convirtiendo morena.

Las condiciones políticas y sociales que se combinaron después del proceso electoral 2016, el campo electoral quedó bien definido para la batalla decisiva en el futuro político de Andrés Manuel López Obrador, un nuevo partido político en el cual la única voz de mando era la del líder, quien ya no tenía que soportar imposiciones y caprichos de los Chuchos, un PRI hundido en su propio estercolero, un PAN acomodaticio, un PRD escuálido, y los satélites electorales ávidos de una oportunidad más para colgarse de la ubre presupuestal, más la conveniente falta de formación y capacitación política electoral de los militantes e integrantes de la muy limitada estructura de morena, permitieron hacer del proceso electoral una fiesta de la cual, muchos mexicanos no terminamos de sufrir la “cruda” que nos provocaron los oportunistas perredistas arrepentidos, los priistas fracasados pero astutos y los petistas siempre oportunistas.

Pero como por cuestiones de espacio este análisis requiere de por lo menos una entrega más, ofrezco una disculpa a mis queridos lectores, a quienes les prometo tratar de concluir mi análisis en el menor número de publicaciones posible.

Resultado del Proceso Electoral 2016 en Quintana Roo
morena logró colocar 12 Regidores en el estado, sin lograr representación en Cozumel y José Ma. Morelos

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