
LA POLÍTICA EN TIEMPOS DE MORENA (4 y último)
Eduardo J. Lara Peniche
En la tercera entrega de este análisis titulado “La Política en Tiempos de Morena, revisamos las condiciones previas al proceso electoral 2018, refiriéndonos particularmente al estado de Quintana Roo, el proceso electoral de 2016 dejó al descubierto que el PRI estaba en una seria crisis, los famosos “cuadros” políticos habían dejado de existir y en su lugar la juniorcracia se había apoderado del partido, el PAN se alió con el PRD para unidos tratar de recuperase, mientras morena se fortalecía, a pesar la llegada de muchos perredistas arrepentidos y priistas caducos y despreciados de su partido original.
Para los integrantes de morena el proceso electoral 2018 fue muy doloroso, la mayor parte de los militantes que habían trabajado a brazo partido entre quienes estaban los funcionarios municipales electos en 2016, quienes, desde la creación del gobierno legítimo, la integración del movimiento de regeneración nacional y la fundación del partido político fueron parte fundamental para lograr alcanzar el cuarto lugar, vieron sus esfuerzos perdidos por dos motivos principales, la llegada de priistas de cepa y la falta de formación política electoral.
La llegada de priistas a las candidaturas de morena en 2018 generó infinidad de protestas internas, sin embargo, no lograron revertir la invasión de priistas tanto por la capacidad económica de los priistas refugiados como por la falta de experiencia y formación política y electoral de la mayoría de los militantes originales de morena, condición que fue determinante para que al interior del partido se formaran los clanes que Andrés Manuel López Obrador criticará del PRD y el artículo 3° de los estatutos de morena prohíben, mismo que ha sido violado sistemáticamente, tanto por los dirigentes, los militantes y los recién llegados del PRD, PRI y del PAN.
Al iniciar el proceso electoral 2018 morena se transformó de un movimiento social convertido a partido político, integrado por ciudadanos de buena voluntad y gran convicción para lograr mejorar sus condiciones de vida, por un partido político con prácticas tradicionales de la política nacional, donde el influyentismo, el amiguismo, el nepotismo, el patrimonialismo, el clientelismo, el uso de recursos para imponer o manipular la voluntad de militantes, la corrupción y el entreguismo se volvieran práctica cotidiana, en contravención a los estatutos, condición fortalecida por la falta de capacidad política de la gran mayoría de sus militantes originales, quienes creyendo que el hecho de ser los fundadores, identificados como Protagonistas del Cambio Verdadero les daba privilegios político electorales por encima de los perredistas, priistas y hasta panistas recién llegados.
Gracias a la estrategia utilizada por Andrés Manuel López Obrador en la preparación de la elección 2018, misma que incluyó la inclusión de priistas, perredistas y hasta panistas en la mayor parte de las candidaturas en juego, morena logró alcanzar la presidencia de la república, la mayoría en el Congreso de la Unión y el gobierno de cinco de los nueve estados que tuvieron elecciones, con lo cual morena se convirtió en la primera fuerza política nacional y con ello en blanco de la ambición de los experimentados políticos priistas y perredistas que se habían rezagado en el abordaje de morena, pero que ya habían iniciado las negociaciones para reforzar las filas de refugiados con miras de ocupar una de las candidaturas en disputa en 2021, puesto que morena sigue careciendo de suficientes militantes originales con la suficiente capacidad, experiencia y conocimientos de la práctica política.
Hoy, a unos días de las designaciones de candidatos a 500 diputados federales, 15 gubernaturas, 1,063 diputados de 30 congresos locales, 1,926 alcaldes de 30 entidades, la falta de experiencia, conocimientos, en muchos casos relaciones y de recursos económicos, de la mayor parte de los militantes originales de morena los tiene nuevamente contra la pared, reclamando su derecho a ocupar uno de los cargos de elección que los dirigentes del Comité Ejecutivo Nacional, mientras son testigos escandalosos quienes recibirán las sobras de lo que dejen los priistas, perredistas y panistas, tal y como ya es costumbre de morena en tiempos electorales.
Ante las actuales condiciones de morena, la gran división interna de los diferentes grupos, la falta de formación política de sus militantes originales y las tradicionales prácticas de la política nacional, demuestran que aquella esperanza de México, construida con el trabajo infatigable, el compromiso firme y la lealtad de un pueblo que se entregó por completo ha sido olvidada y en su lugar quedan las promesas olvidadas de los pocos militantes originales de morena quienes lograron llegar a un cargo de elección para cumplir sus ambiciones económicas, mientras tanto, infinidad de nuevos aspirantes sin formación política ni capacidad para desempeñarse en los cargo registran sus ambiciones personales, siguiendo el ejemplo de sus precursores quienes han aprendido muy bien las lecciones que les han dado los priistas, perreditas y panistas que tanto dicen despreciar, tiempo al tiempo.


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