Eduardo Lara Peniche
Desde que morena ingresó al mercado electoral miles de ciudadanos se han apuntado para participar en la selección de candidatos a todos los posibles cargos de elección, a excepción de la candidatura a la presidencia de la república, miles o tal vez millones de mexicanos hoy se han postulado como aspirantes a candidatos a cargos de elección popular, desde gobernadores hasta regidores municipales, pasando por presidentes municipales, diputados locales, federales y senadores, todos ellos asegurando tener las características suficientes para acabar con el mal del sistema, la corrupción, ser honestos y blindados contra la ambición, así como jamás traicionar al pueblo.
Un refrán popular consigna que “de lengua me echo dos platos” y eso es exactamente lo que sucede con esos de miles de aspirantes a un hueso electoral, en Quintana Roo abundan de esos personajes desde al año 2017, cientos de ciudadanos “fundadores de morena” quienes siempre han apoyado al hoy presidente Andrés Manuel López Obrador, aunque jamás se les vio en las campañas electorales de 2015 y 2016 en las que morena quedó como tercera fuerza política gracias al poco compromiso de esos mismos que hoy se rasgan las vestiduras pregonando a los cuatro vientos que son morenistas de cepa y buscan cobijo en los políticos del PRI, PRD y hasta PAN con tal de subirse a la tablita que creen que les permitirá llegar a una curul de Barrio Bravo, en Chetumal.
Pero la experiencia nos dice con contundente realidad que esos cientos de aspirantes a un hueso de la XVII Legislatura estatal, en su inmensa mayoría, no tienen mínima idea de la responsabilidad que representa ocupar una diputación; la gran mayoría de aspirantes a diputación, en todos los partidos políticos, así como los actuales integrantes de la XVI Legislatura, desean una curul por dos motivos muy personales, el poder político que representa el cargo y los grandes beneficios económicos que implica estar sentado en el congreso negociando la venta de su voto en asuntos que en nada benefician a la población.
Para todos estos personajes quienes presumen en sus perfiles de redes sociales la ficha de registro como aspirante a un hueso por morena hay que recordarles que quienes hoy ocupan una curul en el Congreso del Estado de Quintana Roo, ninguno ha hecho nada a favor del pueblo sabio, por la población más necesitada, y si, muy al contrario, solo han negociado su voto para escalar en la política en busca de mayor poder y por consiguiente incrementar su riqueza, ejemplos hay muchos en el decaído PRI, en el famélico PAN, el fantasmal PRD, el descolorido naranja y ni que decir de los cómplices de la alianza “hagamos historia en Quintana Roo”, de los 25 actuales diputados de la XVI Legislatura, podemos decir que de entre todos, no se puede armar uno solo que cumpla con las responsabilidades sociales que requieren los ciudadanos del estado.
Estimados aspirantes al hueso a una candidatura, para que logren tener credibilidad y legitimidad, la recomendación es que dejen de colgarse de la imagen de Andrés Manuel López Obrador, dejen de presumir su compromiso con la 4T, que en Quintana Roo ha demostrado que está plagada de corruptos, no sigan el ejemplo de siempre ofreciendo solucionar problemas sociales que le corresponden al ejecutivo y al gobierno federal, y entiende de una vez por todas que a pesar que pretendas engañar que no vas a vender tus favores legislativos, tu actuar será más que evidente, así que mejor preocúpate por tener el conocimiento mínimo de las leyes nacionales, estatales, aplícate a conocer a fondo los problemas que urge atender en cada uno de los municipios del estado, revisa las leyes estatales y analiza las necesidades para adecuarlas y con eso mejorar las condiciones sociales, económicas y políticas de todos los ciudadanos de nuestro querido Quintana Roo, y si eres aspirante del PRI, PAN, PRD, MC, MAS o de cualquier movimiento político afín o contrario a morena, piensa bien las responsabilidades que debe cumplir un verdadero diputado de la XVII Legislatura, porque de improvisaciones, ineptitud y corrupción ya estamos hartos, los Diputados de la actual legislatura han dejado una huella imborrable de estas tres condiciones que perjudican a quienes pretendemos vivir en condiciones dignas en Quintana Roo.
