Marciano busca más poder, mientras Tulum sufre su irresponsabilidad

“Tú y yo rescatemos Tulum del bache de la inseguridad en el que se encuentra y que las autoridades no han atendido de manera eficiente”, Marciano Dzul Caamal, en campaña.

Un dicho popular dice que “de lengua me como un plato” el cual aplica para el presidente municipal de Tulum, Marciano Dzul Caamal, quien en sus promesas de campaña aseguró que, al llegar al poder, él bajaría los índices delictivos en el importante destino turístico, sin embargo, a seis meses de haber asumido el poder, los hechos desmienten lo que Dzul Caamal aseguró para llegar a ocupar por segunda ocasión la presidencia municipal de Tulum.

Como era de esperar, el político priista, hoy vestido de morena, fiel a su costumbre, Marciano Dzul aplica el refrán popular, “prometer no empobrece, cumplir es lo que aniquila” y como su principal compromiso es con su persona, el presidente municipal de Tulum está más preocupado en negociar la llegada de su hija Silvia Dzul Sánchez como diputada en la XVII Legislatura estatal que en resolver los problemas que aquejan a los habitantes del municipio.

La promesa de acabar con los hechos violentos que terminan en la pérdida de la vida de habitantes y de turistas de Tulum se ha extendido pues en los seis meses del gobierno de Marciano Dzul, ha habido asesinatos en la ciudad, en la zona costera, en la zona arqueológica y en Aldea Zama, así como balaceras en diferentes puntos del municipio, sin que, hasta el momento, los habitantes y turistas puedan tener seguridad de que el presidente municipal va a hacer algo para mejorar la seguridad.

Pero la cosa no para con los delitos con arma de fuego en la que han perdido la vida más de diez personas, ya que ahora también, ciudadanos y turistas de Tulum padecen asaltos a mano armada y la desaparición de personas, principalmente turistas, hechos que no se habían sucedido con tanta frecuencia en el destino turístico; al igual de que antes de esta administración, ningún presidente municipal había postulado a una hija como candidata a diputada local.

Y como siempre hay una primera vez y Marciano Dzul Caamal no desaprovecha ninguna oportunidad para ser el número uno de Tulum, así como fue el primer presidente municipal al crearse el municipio, el primero de poner a sus empleados como presidentes municipales, para que él siguiera gobernando, es el primer personaje que repite en la presidencia municipal de Tulum, también quiere ser el primero en imponer a su hija como diputada local; por supuesto con todos los privilegios que eso representa.

Marciano Dzul Caamal además de ser el primero en demostrar que es todo un cacique en Tulum, que sabe negociar cuestiones económicas y en la comercialización de bienes raíces; también sabe comprar a sus rivales políticos, quienes se vendieron por tres monedas a cambio de quedarse como espectadores en el cabildo del cacique Dzul, como es el caso del primer regidor, David Mananses “Fili” Tah Balam, quien después de gritar a los cuatro puntos cardinales del mundo maya que Marciano Dzul Caamal es un corrupto, de asegurar que su vida corría peligro por haber denunciado la corrupción de Dzul Caamal, entregó el equipo a cambio de migajas que por pena le regaló su hoy patrón, quien renunció al PRI, no solo para obtener la presidencia municipal, sino también apoderarse de la franquicia de morena en el municipio para imponer a su hija como candidata a diputada de morena.

Pero Marciano Dzul va mucho más allá, puesto que no solo compró un títere para ponerlo en la primera regiduría, también supo cooptar al eterno aspirante a la presidencia municipal, el ingeniero Jorge Portilla Manica, al ponerlo como Secretario General del Ayuntamiento, quien sabe muy bien como se mueven las cosas en la política y por lo mismo, en días pasados invitó a Fili Tah Balam a tomar un delicioso helado en su oficina particular, para que el primer regidor dejara de llorar la candidatura que su patrón, el presidente municipal, le negó, puesto que ese hueso estaba reservado para su hija Silvia Dzul Sánchez.

Mientras tanto la población de Tulum seguirá padeciendo la gran inseguridad, las balaceras, los asaltos y la venganza de Marciano Dzul, como la que aplicó hace algunas semanas a los pobladores de Hotznot, sin que Fili Tah Balam, el defensor del pueblo dijera una sola palabra contra ese abuso de poder.

Fili Tah en la oficina partícular de Jorge Portilla Manica, con Carlos Coral

Deja un comentario

Un sitio web WordPress.com.

Subir ↑