Soberbia, prepotencia e ignorancia de Adán Eduardo Quintanilla Ávila, vocero del gobierno municipal de Tulum


No cabe duda de que llegar al poder público y no tener educación ni preparación profesional provoca que se repita la anécdota del toro del pueblo en los funcionarios municipales, tal es el caso de Adán Eduardo Quintanilla Ávila, quien al asumir el cargo de Director de Comunicación Social del Municipio de Tulum transformó su personalidad al subirse a un ladrillo que solo le alcanzará tres años.

Dijo ser Íntimo amigo de Marciano Dzul Caamal, desde su designación como Director de Comunicación Social, Adán Quintanilla demostró que una de las motivaciones que lo llevaron a aceptar el cargo es el resentimiento contra quienes alguna vez fueron sus compañeros del gremio.
Desde su llegada al cargo, quien fuera locutor en diferentes medios dejó en claro que eso de las relaciones profesionales con sus antes colegas no es lo suyo, que el poder infló más su ego, al grado de que, protegido del extinto presidente municipal de Tulum, Marciano Dzul Caamal, el Director de Comunicación Social arremetió contra trabajadores de un medio de comunicación, quienes entregaban la edición impresa del periódico “El Sol Quintana Roo”, el pasado mes de julio de 2022, a quienes les prohibió regresar a Tulum y en caso de que volverlos a ver en la demarcación tendrían consecuencias severas, “Si los vuelvo a ver, se atienen a las consecuencias”, fue la amenaza de este prepotente funcionario público. Nota completa en https://solyucatan.mx/q-roo-marciano-dzul-atenta-contra-la-prensa/
La protección que tiene Adán Quintanilla por parte del equipo del difunto Marciano Dzul es tanta que el tipo no tiene la delicadeza de esconder fechorías electorales como fue el caso de su descarada participación en la campaña electoral de Silvia Dzul Sánchez en el pasado proceso 2021, en la cual, el vocero del gobierno municipal abandonó sus funciones legales para cubrir de día y noche las actividades de la hija de su patrón.


La violación a la ley electoral, por parte de Quintanilla Ávila fue tal que no escatimó en repartir dinero a los colegas de medios que cubrían la fuente y así evitar que se viera la realidad de la personalidad de la hoy diputada Silvia Dzul, y al final de la campaña varios de esos reporteros se quedaron con un palmo de narices cuando el fiel servidor de Marciano Dzul los desconoció y se negó a pagar.


Es tanta la prepotencia de este personaje que en días pasados un medio de comunicación electrónico publicó una nota en la que se da a conocer que Adán Eduardo Quintanilla Ávila no posee título profesional alguno, por lo que el engreído y prepotente funcionario público, en su acostumbra actitud de perdona vidas respondió a la nota enviando una imagen con el documento que lo acredita como Director de Comunicación Social como si tal nombramiento lo autorizara a ejercer la profesión en forma legal.


No cabe duda que conforme pasa el tiempo y en México se consolida el modelo educativo que garantiza que la ignorancia sea una virtud, veremos muchos de estos casos de funcionarios públicos prepotentes quienes en lugar de atender a los ciudadanos, los agreden.

De igual manera estaremos atentos si el actual presidente municipal Diego Castañón, le permitirá seguir usando los recursos públicos con intereses afines de la hoy diputada Silvia Dzul dado a que el hoy ex alcalde perdiera la lucha contra el Cáncer.


Así las cosas en Tulum, Quintana Roo y México, ¡Viva la ignorancia en la función pública!

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