
El regidor Orlando Muñoz ha generado polémica con su propuesta de que todo aquel que use una bicicleta eléctrica o patín deba contar con una licencia tipo B, una medida que, según él, busca regular el uso de estos vehículos. Sin embargo, el propio regidor se ha contradicho al afirmar que dicha licencia no representa una carga para los ciudadanos, cuando en realidad no es gratuita y otorgaría facultades al Instituto de Movilidad de Quintana Roo (Imoveqroo) para verificar la edad de los conductores.
La iniciativa, que en teoría se enfocaría en mayores de edad, podría sancionar incluso a menores que usen patines o bicicletas en la vía pública, lo que ha generado críticas por la falta de claridad en su implementación.
Además de la controversia sobre la propuesta, el regidor ha reaccionado despectivamente ante cuestionamientos periodísticos, asegurando ser víctima de falsos testimonios y sugiriendo que este medio le ha solicitado dinero a cambio de no divulgar información sobre su iniciativa. Sin embargo, los hechos dejan en evidencia que la verdadera intención de la propuesta parece ser imponer un nuevo cobro a la ciudadanía, afectando directamente a quienes él mismo representa.

Lejos de aclarar los señalamientos, Muñoz ha optado por desacreditar a quienes cuestionan su ocurrencia, que carece de lógica y solo refleja un intento de imponer nuevas cargas económicas a los ciudadanos.


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