Muere frente al portón de una cuartería en la Colosio; pidió ayuda, pero terminó sin vida en la banqueta

PLAYA DEL CARMEN.— Un hombre de entre 30 y 35 años murió frente al portón de una cuartería ubicada en la colonia Luis Donaldo Colosio, después de haber pedido ayuda mientras se encontraba en evidente mal estado.

El hecho ocurrió sobre la calle 76, entre las avenidas 10 y 15, donde el hombre llegó caminando y terminó recostado en la banqueta, justo frente al acceso de una vivienda colectiva en la que, de acuerdo con vecinos, habitan varios integrantes de una congregación de Testigos de Jehová.

Según testimonios recabados en el lugar, el hombre habría buscado permanecer precisamente en ese punto con la esperanza de recibir ayuda. Vecinos señalaron que solicitó auxilio y que algunas personas llamaron al número de emergencias.

Una ambulancia acudió inicialmente para valorarlo; sin embargo, de acuerdo con los testigos, los paramédicos determinaron que se encontraba en estado inconveniente y no lo trasladaron, por lo que se retiraron del sitio.

Minutos después, el hombre comenzó a agravarse. Los vecinos volvieron a solicitar una ambulancia, pero cuando los paramédicos regresaron, ya no contaba con signos vitales.

Lo que causó indignación entre algunos habitantes de la zona fue que, según sus testimonios, el hombre murió justo frente al portón de la cuartería y, pese a que había personas en el inmueble, nadie pudo brindarle la atención que necesitaba.

Incluso, vecinos afirmaron que algunas personas tuvieron que salir y entrar por el acceso del inmueble mientras el cuerpo permanecía en el suelo, señalando que algunas llegaron a pasar por encima o muy cerca del fallecido para poder ingresar o salir. Estos señalamientos no han sido confirmados oficialmente.

La escena dejó una imagen difícil de olvidar: un hombre que aparentemente buscó refugio y ayuda terminó muriendo solo, a unos pasos de una vivienda donde había personas que, según los vecinos, pudieron haber presenciado su agonía.

En un principio se manejó que podría tratarse de una persona en situación de calle. Sin embargo, habitantes de la zona indicaron posteriormente que probablemente vivía en los alrededores, debido a su vestimenta y a que aparentemente se desplazaba habitualmente por la zona.

El hombre era de tez morena y tendría entre 30 y 35 años. Vestía pantalón de mezclilla, gorra azul, calcetines negros y sandalias, además de llevar una mochila y otros objetos personales.

Personal del Servicio Médico Forense (Semefo) realizó el levantamiento del cuerpo y lo trasladó en calidad de desconocido. Hasta el momento no se ha informado oficialmente su identidad ni la causa exacta de su muerte.

Ahora queda la parte más dolorosa de esta historia: en algún lugar podría haber una familia, una madre, un padre, hermanos o alguien esperando que este hombre regrese a casa. Pero esta vez, no volverá.

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